Almas Perdidas
Fueron tiempos de almas que partieron inesperadamente,
de angelitos que llegaron a estas tierras,
de imprevistos que nos enseñaron a ser fuertes
Y de mucha, demasiada incertidumbre.
Pero en la oscuridad de nuestras noches,
en las profundidades del llanto o el agónico silencio…
titilaba trémula la chispa de la VIDA...
Sintamos la PAZ de que lo hemos logrado.
¡Seamos FUERTES porque ya no son tiempos de tibieza!