Una hojita descuidada, se soltó de su rama, con la suerte echada se lanzó al vasto cielo y entre nubecitas y hadas emprendió su largo viaje montada en una ráfaga bajo el sol.
Una hojita aventurera, sueña con llegar al mar que una rana despistada le contara al pasar.
Y así, andando por los remolinos, el viento le jugó una mala pasada y en un momento de calma, cae la hojita asustada en una gran arbolada.
Dormida de tanto esperar las brisas, un pajarito la toma por sorpresa, esa hojita ilusionada, ahora es parte de un nidito de palitos y plumas.
Paciente acepta su destino, cumpliendo su tan leal tarea, cobija esos huevitos y a su mamá enamorada.
La hojita se desprende un día, cayendo al vacío asustada, y termina desparramada en un verde prado, allí se convierte en tierra fértil y abonada.
Una hojita soñadora queriendo llegar al mar, por loca y atolondrada, termina en las raíces de un naranjo y ahora es una hermosa flor.